Amador López: «Valcárcel no me ha pedido que suavice el plan del Noroeste»

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Amador López, fotografiado el lunes en un jardín de Murcia. :: FOTO: FRAN MANZANERA
Amador López, fotografiado el lunes en un jardín de Murcia. :: FOTO: FRAN MANZANERA

«Lo que más me ha fastidiado es el ataque a los técnicos», asegura Amador López, director general de Medio Ambiente, sobre las críticas del ‘lobby’ económico a la planificación ambiental

Amador López, fotografiado el lunes en un jardín de Murcia. :: FOTO: FRAN MANZANERA
Amador López, fotografiado el lunes en un jardín de Murcia. :: FOTO: FRAN MANZANERA

Un recuerdo emocionado de su infancia en el Campo de San Juan (Moratalla) sirve para romper el hielo antes de encender la grabadora. Allí regresa al menos cada quince días para reencontrarse con amigos y familiares y evocar esos años felices en los que echaba una mano en el molino de La Risca. Después se muestra firme y convencido: «La planificación ambiental hay que aprobarla sí o sí». El director general de Medio Ambiente, Amador López, aparenta serenidad pese a la polémica por la tramitación de la Red Natura 2000, que ha comenzado con un plan del Noroeste rechazado de principio a fin por empresarios, agricultores, ganaderos, propietarios de terrenos e incluso ayuntamientos. De las presiones por parte de la patronal CROEM, Cámaras de Comercio y diferentes colegios profesionales para que se paralice este desarrollo normativo solo lamenta el ataque a la profesionalidad de sus técnicos.

SIETE MENSAJES A LOS AFECTADOS

–¿Cómo convencería a un afectado de que la Red Natura le beneficia?

Primero: el plan solo afecta a lugares LIC y ZEPA, ya protegidos anteriormente, aunque no dispusieran de un documento legal como es el plan de gestión. En el resto del territorio no hay limitaciones de ningún tipo.

Segundo: van a poder seguir realizando sus actividades preexistentes con la mayor libertad. Tercero: van a poder hacer las transformaciones que sean precisas de herbáceos a arbóreos y viceversa, y solo en algunos supuestos tendrán que pedir autorización.

Cuarto: van a poder construir determinados edificios dentro incluso de la Red Natura, en función de la parcela de la que dispongan, vinculados a la actividad agrícola o ganadera y lógicamente en consonancia con el espacio, cosa que hasta ahora no se permitía. Yvan a poder restaurar y reedificar.

Quinto: llegarán más ayudas a estas zonas protegidas.

Sexto: que no teman por el pastoreo. Si se produce un sobrepastoreo habrá que intervenir, pero no es la norma. Yse va a permitir la estabulación del ganado, dentro de unos límites.

Séptimo: en las bandas de amortiguación y conectividad, si son parcelas cerealistas podrán seguir cultivando cereales, y si son plantaciones de almendros o viñas, pueden seguir exactamente igual. Solo habrá algún tipo de control en aquellas zonas próximas a ramblas o barrancos, o donde no se encuentren delimitadas las vías pecuarias. También se podrá construir, porque no hay protección específica.

–¿Cómo está recibiendo las críticas a la planificación ambiental? Les están acusando poco menos que de hundir la Región…
–Soy muy receptivo respecto de las críticas, especialmente de estas últimas, tan negativas. Nos han servido de estímulo para comprobar qué aspectos no habíamos sabido transmitir. Tal vez tengamos que entonar un ‘mea culpa’ porque, pese a haber tratado este asunto en tres reuniones del Consejo Asesor de Medio Ambiente en medio año, quizá debíamos haber celebrado encuentros más específicos.

–¿Hubo algún contacto previo con CROEM, les habían hecho llegar alguna queja?
–En esta misma mesa tuvimos una reunión con representantes de CROEM, de las Cámaras de Comercio, de Fapen (Federación de Propietarios en Espacios Naturales), y otras con COAG, en las que se expresaron en la misma línea que en el documento que presentaron al consejero. Fue una primera toma de contacto en la que partíamos de posiciones muy opuestas, aunque con el transcurso del tiempo el distanciamiento inicial se ha ido acortando. Sí tengo que decir que nos ha sorprendido la polvareda levantada por un plan de gestión que dará una mayor seguridad a los propietarios, agricultores, ganaderos, industriales y empresarios porque, como todo el mundo sabe, la Red Natura se compone solo de los espacios LICy ZEPA, algo que no impone este plan de gestión, como algunos pretenden.

–¿Ha llegado a sentirse cuestionado, llegó a temer por su puesto?
–Más que sentirme cuestionado, lo que sí que pensé es: en qué mundo nos estamos moviendo. Pero cuando te encuentras tan apoyado por el consejero, por los técnicos de la casa, por el propio consejo de gobierno y por el presidente…

–¿Le parece justo que se cuestione el trabajo y la capacidad de los técnicos de su departamento?
–Lo que más me ha fastidiado ha sido que se ponga en tela de juicio la labor de los técnicos de esta casa, que son unos profesionales como la copa de un pino. A mí me han demostrado una vocación tremenda, echan más horas de las que les corresponde y gracias a eso están saliendo adelante muchas cuestiones, no solo ésta, pese a la precariedad en la que nos movemos.Actúan por el interés general y tienen una cualificación técnica y profesional muy alta. Me ha dolido porque aquí se trabaja mucho y bien.

–¿Le han pedido que suavice el plan del Noroeste?
–No, en ningún momento. No se ha producido la más mínima injerencia ni interferencia por parte ni del consejero, ni del presidente Valcárcel, ni de ningún miembro del equipo de Gobierno. Sí se insiste, aunque eso ya lo sabemos aquí, que tiene que ser un texto equilibrado y para todos.

–La Unión Europea ha dado un ultimátum con la planificación ambiental. ¿Qué nos jugamos?
–Nos estamos jugando algo grave, y ya tenemos el antecedente de Canarias, que presentó unos planes que no convencieron a la Unión Europea, lo que supuso una sanción al Reino de España con multa directa y otra cantidad diaria hasta que los planes estén bien hechos. Los calendarios que tenemos, y que cumplen en julio de 2014, ya son improrrogables. Estamos en el tiempo de prórroga, como en un partido de fútbol. Bruselas nos ha concedido un tiempo extra que comenzó a contar el 19 de julio y tenemos que cumplir con esta obligación sí o sí. Cualquier retraso, además de las sanciones, implicaría perder subvenciones importantes, sobre todo para los sectores agrícola y forestal, de las que no podemos prescindir.

–¿De cuánto dinero hablamos?
–No está cuantificado al detalle, pero seguramente decenas de millones.

–Algunas de las críticas vienen de organizaciones que reciben subvenciones europeas precisamente por estar en la Red Natura…
–Efectivamente. Por un lado se nos acusa de derroche y por otro se solicitan ayudas forestales. Esto no es un despilfarro, como algunos han dicho, sino una inversión. Ojalá dispusiéramos de más medios para promocionar estas zonas tan castigadas y que recuperen su esplendor.

–Los empresarios, industriales y sindicatos agrarios que apoyan el manifiesto de CROEM aseguran que van a sufrir restricciones importantes y que la Red Natura les va a empobrecer. ¿Es así?
–No. Todo lo contrario, porque se va a clarificar qué cosas se pueden hacer, qué usos se puede dar a esos espacios y qué actividades sí van a requerir algún tipo de autorización. Nosotros partimos de una base: estos espacios se han conservado gracias al esfuerzo y al mimo de varias generaciones, así que queremos que se mantengan las actividades preexistentes que ayuden a cuidarlos, y para eso sirve esta herramienta. Nosotros no podemos llegar a Bruselas y decir solo que la gente es estupenda, que lo es, sino llevar instrumentos jurídicos.

–¿Se les va a compensar, entonces?
–Es justo que estas personas que están cuidando el territorio, que aportan un paisaje, reciban una contraprestación, pero para compensarlas necesitamos el paraguas de un plan de gestión que les va a permitir el acceso a ayudas económicas procedentes de la Unión Europea que de otra manera sería imposible recibir. Ymuchas de las subvenciones europeas a la agricultura que van a llegar en los próximos años tendrán muy en cuenta el medio ambiente.

–¿Piensa que estas organizaciones críticas con los planes ambientales manipulan a los afectados?
–Le contesto con una anécdota personal: el otro día fue a visitar a mi padre un señor de 84 años de la pedanía caravaqueña de Los Royos, y estaba preocupadísimo porque le habían transmitido que la Comunidad Autónoma se iba a apropiar de su finca. Sin expropiación siquiera, una apropiación directa. Esto podría ser comprensible en una persona mayor, pero es que también me he encontrado con otros propietarios con un nivel intelectual importante y me han hecho prácticamente la misma pregunta. Así que me digo:¿qué les han transmitido? ¿Que les vamos a expropiar, que les vamos a privar de que puedan utilizar la tierra? No llegaría a decir que ha habido manipulación, pero sí que se han trasladado unos mensajes que no se ajustan a la realidad. Una lectura detenida de los textos, que no son más que una propuesta y están abiertos a sugerencias y alegaciones, demuestra que esa inquietud no tiene razón de ser. Si al final esto ve la luz, todos se darán cuenta de que lo que decimos es cierto.

–Si al final esto ve la luz… ¿Hay alguna posibilidad de que no sea así?
–Tengo una gran confianza en que sí va a ver la luz un documento consensuado. Ya nos hemos reunido con casi todos los ayuntamientos que se ven afectados por el PGIdel Noroeste y el grado de consenso ha sido altísimo, supera el 95%. También nos estamos viendo con direcciones generales de otras consejerías. Ya hemos sistematizado todas las alegaciones y vemos queal final se reducen a muy pocas cosas, que quizá hemos redactado de forma poco inteligible o no lo hemos transmitido de forma clara. Al final saldrá un texto muy aceptado por todos.

–Hay alegaciones muy duras contra el plan del Noroeste que aseguran que técnicamente es muy deficiente. Profomur (propietarios de terrenos forestales)asegura que denota ignorancia y que algunos puntos son una barbaridad.
– No se han hecho a prisa y corriendo, estos documentos no se improvisan. Es fruto de un trabajo que se realiza desde hace muchos años y que ahora, muy simplificados, ven la luz y se someten a consideración. Si son tan malos los textos, que nos digan dónde fallan y cómo se pueden corregir. Que presenten propuestas. Si son lógicas y se pueden integrar no habrá problemas.

–¿Por qué esa diferencia en cuanto a superficie protegida en el PGIdel Noroeste según los cálculos de empresarios y sindicatos agrarios y las cifras que da la Administración?
–La superficie quedará en 100.173 hectáreas. El resto –73.922– son esas bandas de amortiguación y zonas de conectividad donde nosotros no vamos a planificar, así que no puede considerarse un espacio protegido. Ahí la regulación tendrá que determinarla la planificación municipal.Lo redactaremos de nuevo para que quede más claro y contundente, más o menos así: ‘Se fomentará la conservación de corredores ecológicos y la gestión de aquellos elementos del paisaje y áreas territoriales que resulten esenciales o revistan primordial importancia para la migración, la distribución geográfica y el intercambio genético entre poblaciones de especies de fauna y flora’.

–¿Cuándo estará aprobado el plan del Noroeste?
–Posiblemente para el verano.

–Si la planificación del Noroeste ha sido tan polémica, ¿qué ocurrirá cuando salga a exposición pública la del Mar Menor?
–La experiencia ya sirve de algo. El del Noroeste afecta a diez LICs y cuatro ZEPAs y un número importante de municipios, diez. La complejidad del Mar Menor es grande y es una zona muy sensible, pero también se encuentra tremendamente necesitada y hay una demanda por parte de los ayuntamientos para contar con un instrumento de planificación integrado. En el Mar Menor vamos a tener alegaciones muy técnicas, que es lo que yo desearía, sin demagogias.

–También se ha criticado que la memoria económica del plan del Noroeste es muy endeble.
–No es cierto. Sabemos de las dificultades económicas y de lo complejo de estas actuaciones, pero estamos hablando de previsiones sujetas a la evolución de la economía. Vamos a intentar que se refleje en los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma. No se puede regularizar con más profundidad porque entonces sí que nos tacharían de ser absolutamente controladores y planificadores de todo. Debemos dejar también cierta flexibilidad, esto es solo una propuesta.

Publicado en ‘La Verdad’ el 21 de febrero de 2013.


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