La Arrixaca realiza la primera cirugía EXIT en la Región a un feto de 34 semanas

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El feto presentaba una tumoración facial que le hubiera ocasionado la muerte por asfixia durante el parto

33 profesionales intervinieron en el proceso, que consiste en extraer al feto parcialmente del útero para mantener el intercambio de oxígeno mediante el cordón umbilical mientras se realiza la operación

El pasado 21 de febrero un equipo de 33 profesionales del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca realizó la primera cirugía EXIT (‘ex utero intrapartum treatment’) en la Región a un feto de 34 semanas que presentaba una tumoración facial que le hubiera ocasionado la muerte por asfixia durante el parto.

La intervención se planteó tras detectar en la semana 30 de gestación que el feto presentaba una gran tumoración dependiente del maxilar superior, y después de un seguimiento exhaustivo de su evolución, realizada por un equipo multidisciplinar, que en la semana 34 aconsejó la finalización del embarazo.

Según relató hoy el director médico del hospital, el doctor José Domingo Cubillana, el Comité de Medicina Fetal de La Arrixaca “contó en todo momento con la colaboración de los padres que, de forma ejemplarmente serena, accedieron al procedimiento, a pesar de la gravedad y sufrimiento derivados del diagnóstico”.

 

Cirugía EXIT

El procedimiento EXIT, fruto de la introducción de técnicas avanzadas de diagnóstico prenatal, permite el nacimiento parcial de un feto mediante cesárea, sin seccionar el cordón umbilical, lo que posibilita realizar intervenciones quirúrgicas o procedimientos invasivos sobre el feto mientras se oxigena a través de la placenta materna.

El doctor Cubillana detalló que este tipo de operaciones “evitan que los fetos que padecen una tumoración facial, en la cavidad oral o en el cuello, mueran por asfixia en el momento del nacimiento debido a la obstrucción del tumor sobre las vías respiratorias.”

 

Riesgo para la madre

Este complicado procedimiento quirúrgico, que sólo se realiza en seis hospitales de toda España, también entraña un riesgo para la madre, ya que la cesárea se realiza sin la extracción completa del feto ni el desprendimiento de la placenta, lo que implica “un elevado riesgo de hemorragia de la madre durante la intervención”.

En este sentido, el jefe de sección de Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico Universitario Virgen de La Arrixaca, el doctor Juan Luis Delgado, explicó que el procedimiento trascurrió según lo establecido en el protocolo de actuación y que “la niña, de apenas dos kilogramos de peso, tras su nacimiento parcial, fue monitorizada como un segundo paciente, aunque siguiera unida a la madre y oxigenada a través del cordón umbilical”.

Asimismo, indicó que mediante fármacos se evita la contracción del útero de la madre hasta que la vía aérea del feto se ha controlado, “de tal forma que la placenta sigue proporcionando oxígeno al feto para que la falta de éste no ocasione daños cerebrales irreparables en el recién nacido”.

Por su parte, la jefa de servicio de Cirugía Maxilofacial, María Ángeles Rodríguez, expuso que tras la intubación de la niña se cortó el cordón umbilical y se la trasladó a otro quirófano para la cirugía definitiva, mientras el resto del equipo terminaba la cesárea.

 

Equipo multidisciplinar

Desde el diagnóstico prenatal, el pasado 25 de enero, un equipo multidisciplinar ha trabajado en la organización y protocolización de la intervención, que ha conllevado diversas reuniones y ensayos hasta la programación definitiva del procedimiento.

El equipo que tomó parte en la intervención estaba formado por 15 médicos especialistas (obstetras, neonatólogos, cirujanos pediátricos, cirujanos maxilofaciales, cirujanos plásticos, otorrinolaringólogos y anestesiólogos) 11 enfermeras, distribuidas en los distintos equipos, tres auxiliares, tres celadores y una limpiadora.

 

Satisfacción entre los profesionales

Los profesionales del Hospital Clínico Virgen de La Arrixaca que han participado en el proceso están “muy satisfechos” con los resultados, según el director médico del hospital, “porque hoy Ainara es una niña sana, sin signos externos de la tumoración que apenas hacia posible visualizar su cara”.

José Domingo Cubillana felicitó al equipo por el “excelente” trabajo desarrollado, por su coordinación y sincronización en todo el proceso, así como a los padres que, insistió, “han sido un ejemplo para todos nosotros de entereza, colaboración y confianza en un equipo médico que ha puesto todo su conocimiento y pericia en salvar una vida que hace años no hubiera sido posible salvar”.

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