El preludio de las Fiestas alcanza su apogeo en el Día del Pañuelo

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Las Peñas Caballistas salieron a festejar el día de su Bando, llenando las calles de Caravaca de color y alegría.

Christian Torrecilla. El Día del Pañuelo de Caravaca de la Cruz es el último de los conocidos popularmente como ”Bailes”, tras el del Cristiano y del Moro, y en el colectivo popular esto tiene un claro significado, las Fiestas de Mayo ya están muy cerca, falta menos de una semana, y ese es motivo suficiente para celebrar, pero es que además es el día en que los miembros de las Peñas se reúnen al completo para salir a la calle. Así, los caballistas le dicen a la ciudad y a sus visitantes que son muchos, y que están dispuestos a cumplir con los rituales caballistas que tienen fama en el mundo entero.
Los caballistas van acudiendo a al ”refugio” de su Peña, (los más de 60 refugios están ubicados por toda la ciudad), para, una vez que se han reunido todos, comenzar el pasacalles hacia la calle Corredera, la ”Glorieta”, el epicentro de la celebración de este día. El el camino lo recorren sin prisa, poco a poco, disfrutándo cada momento y acompañados por una banda de música, o estos últimos años, por una batukada, hasta llegar a la sombra del Templete y de la Concepción, una vez en la ”Glorieta”, los miembros de las peñas se mezclan entre si, saludando amigos de otras agrupaciones caballistas y haciendo pronósticos sobre los ya inminentes días 1 y de 2 Mayo, razón de ser de los caballistas.

Este año, contra pronóstico, el tiempo ha respetado la celebración, y con una temperatura óptima, rondando los 25º, los caballistas se han echado a la calle, para el mediodía la ”Glorieta” ya estaba cubierta de gente, a vista de pájaro sólo debía de distinguirse una marea multicolor de camisetas caballistas. Para ofrecer refrigerio a los asistentes, el Bando de los Caballos ha instalado unas barras atendidas entre otros, por el presidente del Bando, Antonio Caballero, siempre implicado en que cada detalle salga a la perfección, no en vano, los Caballos del Vino llevan meses corriendo una carrera por la declaración de Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO.

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